Nuestro cambio de vida

Autores del blog van salteados mirando el atardecer sentados en una playa

La vida cambia y así cambió la nuestra

Todos los cambios tienen un origen, una idea y un objetivo. Para elaborar un cambio de vida tan complejo y emocionante, fueron muchas las cosas y esfuerzos que hicieron que hoy estemos aquí, viviendo de viaje.

Como a todos, nos surgieron dudas y preguntas al querer cambiar nuestras vidas.

¿Cambiar de vida y de trabajo?

Creemos que no estamos destinados a un sólo oficio y menos que éste sea para toda la vida. A los humanos no siempre nos gusta hacer lo mismo ni de la misma manera, somos curiosos e inquietos, necesitamos aprender y debemos permitirnos evolucionar.

En nuestro caso, nos gustaba nuestro oficio y lo hacíamos con gusto, pero no creemos que siempre se tenga que hacer de la misma manera ni que sólo exista un camino preestablecido para ejercerlo. Quisimos ser autodidactas e intentar utilizar nuestros conocimientos a nuestra forma para reciclarnos y reinventarnos.

¿Qué implica un cambio de vida así?

Hacer un cambio de vida radical conlleva abrir tu mente. Ser consciente de que dejas cosas atrás para descubrir otras nuevas.

Nuestro cambio de vida implica momentos de dudas, incertidumbre y miedo, pero salga como salga, siempre existirá un aprendizaje. Sobretodo estar presentes en que lo que hagamos lo disfrutemos como niños que descubren el mundo. Descubramos cómo aprender, cómo viajar, cómo evolucionar y cómo vivir a nuestra manera.

¿Cambiamos nuestra vida para mejor o para peor?

Cuando realizas un cambio en tu vida conscientemente esperas que sea para mejor aunque no siempre sea así. Esto es algo que no vas a poder controlar pero podrás aprender durante el proceso de cambio.

Hacer un cambio de vida significa estar dispuestos a perder y a ganar, a conocer qué queremos para deshacernos de lo que no nos gusta, a conocernos para cambiar, a viajar para aprender y a equivocarnos para evolucionar.

Queremos conocer las diferentes posibilidades que ofrece la vida y no dejarnos llevar por la sociedad, la tradición o la cultura, que en muchos casos frena la evolución natural y esquematiza nuestras vidas. Sabemos que la libertad es relativa pero seguimos nuestro viaje por la vida necesitando poco y valorando mucho.